entre navajeros
lunes, 6 de diciembre de 2010
GLADIADORES DE CASTA Y NAVAJA
Hechos para vivir y matar en el ruedo, el gallo navajero hecho para luchar, por su vida y por su orgullo.
La sangre de un guerrero yacía en la arena de aquel coliseo
¡Murió el moro!
¡Murió el moro!
La gente que de pie gritaba, aplaudía la bravura de la pelea en donde muchos guerreros de pura casta dejaron lo mejor de si, el silencio no es cosa de este escenario, donde se respira sangre, se bebe pisco y se oye a la gran chabuca granda. Es temporada de gallos, noviembre, en el Coliseo del Circulo Gallístico en Lurín.
En los altavoces se da por ganador al gallo de la derecha, un prieto de línea americana, un gallo de plumaje negro, con la cara roja como la sangre que le corre por sus venas. Su criador, Don Filiberto Ruruz, infla el pecho mientras que sonriente habla con su hijo y lleva a su gallo “demoledor” para que le curen la herida que dejo la navaja del gallo contrario.
Una pelea de gallos, una de las más antiguas tradiciones de la lima virreinal, es una lucha por mantenerse en pie y demostrar que galpón es mejor. Los gallos navajeros es mi pasión, demuestran su casta y su fiereza para pelear, esta lucha no dura menos de 2 minutos, es pura astucia, bravura y rapidez para ganar.
En esta tradición llena de emoción y adrenalina es muy común que personas ajenas a esta, caigan rendidas no solo por la bravura de los gallos, sino también porque son contagiados por la energía que brota de la pelea, uno queda como hipnotizado al verlos pelear a muerte.
eAdemás de los gallos que son los personajes principales, existen otros personajes, los timberos por ejemplo, son aquellos que buscan apostar al mejor gallo, aquí no hay un monto mínimo ni máximo, pueden perder todo o irse a casa fajados de billetes. “Voy derecha 100” es muy común escucharles decir. Otro personaje importante es el amarrador,ste personaje es el que muy cuidadosamente pone una filuda hoja de navaja en la pata izquierda del gallo, que es el arma con la que peleará.
Pero todo esto no seria nada si en el ambiente si no se respirara un aire criollo. Con conjunto de música criolla se empieza y se termina la velada, con pisco o cerveza y los olores de los anticuchos recién preparados se vive esta fiesta, la fiesta gallera que con el himno de la ya desaparecida Chabuca granda, “el gallo camarón” empieza la ultima pelea de la noche.
Don Filiberto, que algo pasadito de copas y muy seguro de su gallo, sale al ruedo a hacer la presentación junto a su rival. Se siente el nerviosismo que siente el público, se oyen a los timberos decir “voy izquierda 100”. La apuesta para esta pelea mínimo será 100 soles, la desesperación y los nervios crecen con el correr de los minutos.
Los gallazos se dan íntegros, saltaron como dos leones por su presa, con las patas hacia adelante y erizando la golilla se clavaron sus navajas. En sus caras se puede sentir como la sangre les hierve en sus cuerpos por tratar de matar al otro. Esa es su naturaleza y su modo vida, para esto nacen y son criados.
Para demostrar que son de buena camada, que caminan orgullosos de su casta y que su fiereza es fiel de como dice la canción ...
Por Renato Vargas Magallanes
La sangre de un guerrero yacía en la arena de aquel coliseo
¡Murió el moro!
¡Murió el moro!
La gente que de pie gritaba, aplaudía la bravura de la pelea en donde muchos guerreros de pura casta dejaron lo mejor de si, el silencio no es cosa de este escenario, donde se respira sangre, se bebe pisco y se oye a la gran chabuca granda. Es temporada de gallos, noviembre, en el Coliseo del Circulo Gallístico en Lurín.

En los altavoces se da por ganador al gallo de la derecha, un prieto de línea americana, un gallo de plumaje negro, con la cara roja como la sangre que le corre por sus venas. Su criador, Don Filiberto Ruruz, infla el pecho mientras que sonriente habla con su hijo y lleva a su gallo “demoledor” para que le curen la herida que dejo la navaja del gallo contrario.
Una pelea de gallos, una de las más antiguas tradiciones de la lima virreinal, es una lucha por mantenerse en pie y demostrar que galpón es mejor. Los gallos navajeros es mi pasión, demuestran su casta y su fiereza para pelear, esta lucha no dura menos de 2 minutos, es pura astucia, bravura y rapidez para ganar.
En esta tradición llena de emoción y adrenalina es muy común que personas ajenas a esta, caigan rendidas no solo por la bravura de los gallos, sino también porque son contagiados por la energía que brota de la pelea, uno queda como hipnotizado al verlos pelear a muerte.
eAdemás de los gallos que son los personajes principales, existen otros personajes, los timberos por ejemplo, son aquellos que buscan apostar al mejor gallo, aquí no hay un monto mínimo ni máximo, pueden perder todo o irse a casa fajados de billetes. “Voy derecha 100” es muy común escucharles decir. Otro personaje importante es el amarrador,ste personaje es el que muy cuidadosamente pone una filuda hoja de navaja en la pata izquierda del gallo, que es el arma con la que peleará.
Pero todo esto no seria nada si en el ambiente si no se respirara un aire criollo. Con conjunto de música criolla se empieza y se termina la velada, con pisco o cerveza y los olores de los anticuchos recién preparados se vive esta fiesta, la fiesta gallera que con el himno de la ya desaparecida Chabuca granda, “el gallo camarón” empieza la ultima pelea de la noche.
Don Filiberto, que algo pasadito de copas y muy seguro de su gallo, sale al ruedo a hacer la presentación junto a su rival. Se siente el nerviosismo que siente el público, se oyen a los timberos decir “voy izquierda 100”. La apuesta para esta pelea mínimo será 100 soles, la desesperación y los nervios crecen con el correr de los minutos.
Los gallazos se dan íntegros, saltaron como dos leones por su presa, con las patas hacia adelante y erizando la golilla se clavaron sus navajas. En sus caras se puede sentir como la sangre les hierve en sus cuerpos por tratar de matar al otro. Esa es su naturaleza y su modo vida, para esto nacen y son criados.
Para demostrar que son de buena camada, que caminan orgullosos de su casta y que su fiereza es fiel de como dice la canción ...
Si usted amigo lector le gusta la adrenalina, siente en su sangre y las venas esas ganas de luchar y no enterrar el pico, es porque va por buen camino para ser un aficionado y ver morir matando.“aquellos que quieren vivir venciendo o sea de morir matando.”
Por Renato Vargas Magallanes
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